Muchas gracias a todas y todos, por estar ahí desde mil lugares. No nos asustemos ante la palabra crisis. Desatemos a la creatividad, ella nos guiará ante el Tsunami.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Al son de 2012, ¿bailas?
Muchas gracias a todas y todos, por estar ahí desde mil lugares. No nos asustemos ante la palabra crisis. Desatemos a la creatividad, ella nos guiará ante el Tsunami.
viernes, 16 de diciembre de 2011
A estas alturas…
Decido diciembre para invocar al nuevo año.
Diez deseos, uno por mes …
y dos hojas del calendario, para improvisar.
Decido diciembre para hacer las paces
con quien me trató regular en el año que termina.
Decido
plantar semillas, abrir abrazos,
escribir los cuentos que consuelan al frío.
Diciembre me
regala complicidad en la mesa, me
ilumina mis vientos y mis pasos trabados, me
arropa con pijamas y bufandas de lana.
Sembrar diciembres,
acoger calor para el año nuevo.
martes, 29 de noviembre de 2011
Celebración del 3er aniversario del proyecto: placeres
Tercer aniversario del proyecto placeres, 5 líneas 1 historia
El placer es lo único importante y debemos dibujarlo, decirlo, declamarlo y expresarlo a los cuatros vientos. Vivir los placeres siempre con la máxima intensidad posible.
Gracias a todos y a todas por vuestro interés, atención y entusiasmo.
En esta exposición puedes ver obras y textos de Ángel Yagüe Criado, Lola Beneytez, María José Vioque Lorenzo, Jesús Ángel Ortega, Lola Azuela, Juan Ballesteros, Rosa Sánchez Orozco, Javier Yagüe Criado, María Jesús Crespo, Nelken Rot, Joaquín Usano, Rosa Rovira, Nines y Rosa Trujillo Nieto.
La exposición será en Toledo el 2 de diciembre de 2012 a las 20.30 en El Último Bar.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Colores que reparan lo irreparable

Huellas magenta y tierra
Huellas de montañas, cielo.
Traiganme todas las manos:
las negras,
las asiáticas,
las occidentales
las gitanas
las del Sur
todas
abiertas al sol y necesarias
para desactivar las armas,
rehacer el tapiz de paz
en casa
en la tierra.
Manos
para desobedecer al ciego tirano
DES O B D C er
Necesitamos manos que no acepten el A B C
de lo que Dios, el jefe, el marido, el político manda.
Queremos huellas magenta y tierra.
Huellas montañas, dedos cielo.
Manos para querer. Devolver abrazos.
Construir castillos, sin soldados, con todas las arenas.
Sin fronteras.
Repito: necesitamos manos para
DES O B D Cer .
DES O B D Cer a la miseria impuesta.
Necesitamos manos tierra, magenta
para cultivar campos, pintar palabras, bordar cariños.
Necesitamos colores montaña, manos cielo
para educar a quienes son pequeños
para comprobar que el arco iris está salado,
es dulce y es de todas y de todos.
Necesitamos colores en las calles sin farolas,
pintar sonrisas, bordar la magia: ¿vienes?
Manos tierra, colores montaña, cielo magenta.
Imagen Candela Arevalillo (La poesía nos une)
Dedicado a todas las mujeres.
Y también a los hombres que saben y se hacen querer,
sin fisuras en el tiempo.
domingo, 13 de noviembre de 2011
Remembrance day


Si me pides que me acuerde recordaré a Gandhi, a John Lennon.
Si quieres que lleve flores las cortaré por la vida, los nacimientos.
Si quieres que invierta y financie plantaré semillas en mi huerto.
A las niñas y niños del mundo les daré canciones, cuentos.
Porque Alicia en el país de las maravillas abre el arco de la paz
vestir a chavales y chavalas de guerrilla es sembrar patria
y habíamos acordado ser ciudadanos del mundo.
Porque un corazón tierno no debe recaudar inocencia para las armas.
Recordar a los muertos para volver a matar es olvidar el mensaje.
Recorreré los pasos atrás,
pisaré por el Memorial de Berlín con más fuerza.
El legado de las grandes guerras dice:
para que no olvidemos el daño en ambas partes,
para que las armas y la muerte no ganen siempre.
Recordaré a las madres que parieron entre escombros
tras las últimas bombas del final de una guerra.
Si me pides recordar: Gandhi, Lennon, Mercedes Sosa serán mis héroes.
A Benedetti me remito: quien pacifique a los pacificadores, buen pacificador será.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Breve historia para no dormir
El desastre de los mercados no entiende nada sobre el desplazamiento forzado de los corazones que querían latir y compartir la vida sin monedas de cambio.
Hasta que un día se les oyó, y se les oyó decir: Baaaaasta. Y los mercados se fueron quedando vacíos y chiquitos. En cambio, los corazones empezaron a reagruparse en las calles, felices por el intercambio de bienes sin tasas a terceros.
Y cuando despertó el mercado, los corazones ya no estaba allí.
Dedicado a los nuevos movientos sociales: la marea verde, el 15m y tantos otros que están sembrando una puerta abierta para volar con una ráfaga de viento.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
La huida de Morfeo
Las ramas de Pelujo se enredan en la parte media de lo que fue su copa, una intrincada maraña de circuitos de sabia dormida, de caña dura; se entrecruzan una y otra vez hasta dotar a la imagen de una mayor profundidad de campo. Se adivina la presencia de un árbol vecino igual de enmarañado. Aunque en la tierra vive de costado en otra parcela, mira a otra calle, sin embargo en la medida que vamos subiendo del tronco a las ramas une sus dedos con Pelujo y entre los dos esconden a un edificio lejano en la noche.
Pelujo quiere dormir y no me habla: ronronea cuentos, saltea las ovejas repletas de lana caliente en duermevela. Tal vez siente frío y por eso no puede descansar a rama suelta. Decido correr la cortina para arropar sus manitas de madera, calentar su mirada inacabada y que sus párpados cedan al sueño. Tranquilo Pelujo, que pronto vendrá la madrugada y las horas traerán al sol para calentar tu estancia.
lunes, 7 de noviembre de 2011
Conversaciones con la ventana
El árbol ha amanecido despelujado. Apenas quedan las hojas resistentes, las imprescindibles, las que marcan la diferencia entre lo caduco y lo perenne.
Yo quiero a mi nuevo árbol, especialmente porque sus ramas empiezan a parecerse a las raíces de un puerro: sin embargo, siguen desafiando al cielo.
Arrecia el viento y acaricio con mi mano tibia su silueta deshilachada. Quien dijo frágil, se equivoca. Mi árbol conquista días, horas. Todavía no sé su nombre, es cuestión de aprender a escucharle.
Hoy despierta despelujado, soberbio de cara al zumbido del invierno. Te llamarás: Pelujo.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Esta tarde contiene arde
Me da tanto miedo el fuego. Me quemé con agua hirviendo, pero veo fuego y la huida no se detiene. No se detiene. Me da tanto miedo. Clarice Lispector se durmió con un cigarrillo y su fuego abrazó su cuerpo, no salgo de esa imagen. Recuerdo haber visto el daño fuego de cerca. Recurro a la anestesia mental necesaria para recordar la cara y el pecho quemado de Lola, la pintora, que con un disolvente se abrasó en su taller, sin querer. Tuvo que extender con sus manos de artista tanta crema sobre su nueva epidermis: cada hora su piel desierta, cubierta de escamas, reclamaba agua. Me da tanto miedo el fuego. Unos niños saltaron por una ventana, su madre los tiró para huir de la lumbre desbocada. Esta letanía de fuegos no acaba. Nos da tanto pánico el fuego.
Una enfermera deja salir unas gotitas de la jeringuilla, da unos golpecitos al tubo y nos manda soplar a mi hermano y a mí. Si soplas no te dolerá. Soplo las velas de mis tres años y no se apagan, un impulso de rebelión y desdicha me llevan a un nuevo intento, mi primer fracaso. De la frustración arranco un nuevo soplido con puñetazo en el mesa, una vela se apaga. Reconocida la técnica, tenaz, prosigo: soplo, puñetazo, la vela de los dos años desaparece, soplo de nuevo tras mi puñetazo de mano pequeña, y todas las velas se apagan. Todo un éxito, acabo de inventar mi primer ritmo. Celebro triunfante, con sonrisa y con empeño, mis tres años en el mundo. Mi familia en círculo se ríe, les gusto. Soy bruta, existo, ahora tengo tres años, alguien enciende la luz del pequeño cuarto de estar. Me da tanto el miedo el fuego, aunque sople.
Me acerco a los cuarenta y eres fuego y yo agua hirviendo, soplo y me sigue doliendo. Soplo y doy un puñetazo y no hay vela que se apague, me quemo. Cierro la ventana y huyo por el portal. Me da tanto miedo el fuego.
sábado, 29 de octubre de 2011
Arriba en el árbol
Vivía en la corteza de un árbol y todo iba bien hasta que llegó el otoño-invierno. Cada mañana sacaba primero una pierna y luego la otra, las dejaba colgar desde el agujero hacia el exterior, como había hecho en verano, y lo que meses atrás era un juego se convertía, con el paso de los días, en un auténtico calvario. Las botas de agua no permitían sacar tan airosamente las piernas como las sandalias o los pies descalzos, además los calcetines de lana se quedaban tiesos, acartonados, no llegaban a cubrir las rodillas; rozando las corvas una y otra vez.
Sin embargo, la chica era testarruda, y se negaba a invernar como un vegetal. Podría vivir en la corteza de un árbol, sí, pero se negaba a dormitar todo el invierno hasta que volviera el buen tiempo.
Así que no le quedó más remedio que empezar a hacer ejercicios de respiración como calentamiento antes de sacar sus lindas y congeladas piernas del hueco redondo y áspero del árbol, que la guarecía durante las noches glaciares. Sus amigos le decían que no se quejara tanto porque los glaciares todavía no habían llegado, pero que sin duda, llegarían. Como veían que las prácticas matutinas de Piernas Locas eran cada vez más arriesgadas le regalaron para su cumpleaños unos enganches para ponerse en las botas para que cuando llegaran las nieves no se resbalara por la caída al vacío desde la oquedad de la corteza hasta el suelo blanco crujiente. La nieve con las primeras pisadas cruje, luego se ensucia y tan sólo resbala.
Pasaron las mañanas, y cuál fue su sorpresa, que a eso de las 8.30, se oían más respiraciones entrecortadas desde los árboles cercanos. No puede ser, soy la única loca que se atreve a vivir dentro de la corteza de un árbol. Te equivocas, le dijo una mañana el árbol de al lado. Puedes repetir eso contestó Piernas locas. Te equivocas, desde que los bancos se adueñaron de las casas, cada vez somos más los que vivimos en cortezas de árbol. Lo que pasa es que antes nos daba verguenza confesarlo, y en verano nadie se dió cuenta, pero ahora con este frío cuesta más mantener el secreto. ¿no te has enterado que empezamos a ser auténticos bosques urbanos?
No tenía ni idea -repuso Piernas locas- pensaba que era la única, ya que para serte sincera no se vive muy bien del todo dentro de las cortezas de árbol, y ahora con la ropa de invierno tengo menos espacio para estirar mis piernas.
Sí, además no se puede invitar a nadie, no hay espacio. Aún así yo estoy agradecido a mi árbol que me guarece por la noche de la escarcha. Me han dicho que en el Parque del Retiro son muchos los que habitan árbol, y quedan a las 6.30 para hacer sus ejercicios de respiración. Luego tienen que esperar a que el encargado de las puertas abra para que puedan salir del recinto. Algunos mientras tanto buscan las migas y las bellotas que no quieren las ardillas. Recogen las palomitas de los niños y niñas que viven en casas, y se las guardan para la hora de la comida.
Sabes que te digo amigo del árbol vecino, que yo me había imaginado un urbangarten mucho más frondoso y abundante. Fluuuuuuuuup, vaya ya he conseguido sacar mis piernas del agujero. Qué tengas un buen día, a ver qué me cuentan hoy las del call center. No me pagan nada, pero como dice mi compañera, al menos estamos claentitas por el día y el café es gratis.
miércoles, 26 de octubre de 2011
Compartir a Gionconda Belli
Mis queridos y queridas lectores de mis blogs. Tengo el honor de compartir la conferencia de Gionconda Belli en la Fundación de mujeres de El Entredós que se celebró el pasado 8 de septiembre.
Aquí os muestro un fragmentito donde Gioconda nos invita a formar agrupaciones del PIE (Partido de la Izquierda Erótica).
viernes, 21 de octubre de 2011
Salvando a cyclamen
Y no es agua lo que me falta, sino luz.
Podamos la nostalgia,
retiramos las lágrimas que sobran
y entre las nubes,
cazamos al sol.
En unos días vengo a visitarla.
Cada vez que se cierran las ventanas del corazón
la tristeza amarillea los brotes tiernos del cyclamen
y no es agua lo que falta, sino luz.
Dosis masivas de sol de las montañas
agua del río que corre
viento que arrastra al pasado al pasado
velas para honrar a quienes se fueron
raudales de mar salado.
El polvo del camino rojo se desvanece,
acaba.
Bordo con oro al corazón herido
uno, ato, enlazo
pedazos
de luz de cycl_amen.
martes, 18 de octubre de 2011
Por Antequera
Y aunque me vaya a la quinta esencia del mañana
esta España mal madura, mal podrida
me sigue dejando estela.
Este chapapote de política mezquina y obtusa,
este tsunami de economía clasista
nos persigue hasta el fondo mismo de la tierra.
He salido por un agujero verde y me tiran,
pero te juro que, esta vez, la calle
resuelve,
harta de pantomimas de alcantarilla.
Este viento del norte se lo va a llevar todo,
que se limpie el estercolero,
que salga Sol por Antequera.
martes, 11 de octubre de 2011
Ave de paso, paso de aves
Cruzas por la cortina de agua y viento
por debajo del arco de colores de luz.
Entras con la silver spoon on your mouth and
the plastic one at the same time.
Ves la magia del propio bordado,
para encontrar los zapatos que nos esperaban.
Hoy y ayer hemos cruzado
la cortina de agua y viento.
Un arco iris de palabras azules,
verdes y doradas de naranja
contienen el encuentro.
domingo, 9 de octubre de 2011
Free title, indeed
Cuelgo sobre la cuerda los días que pesan
Sísifo me recoge,
comienzo de nuevo con el pie derecho.
Sísifo me recoge,
comienzo de nuevo con el pie derecho.
Cuelgo sobre la cuerda los días que pesan.
Comienzo de nuevo con el pie derecho.
Cuelgo sobre la cuerda los días que pesan.
Sísifo me recoge.
jueves, 29 de septiembre de 2011
Welcome to The Highlands
Desde lo más profundo de la capa freática te lanzo un eco y te digo que vivo en un país tan húmedo que las ovejas, impregnadas por la hierba siempre verde, crujiente, son de lana verde.
Desde el otoño más glaciar que he sentido, te confesaré con un susurro gélido, que aquí las yeguas pastan con jersey a cuatro patas.
Vivir en una postal es lo que tiene.
sábado, 24 de septiembre de 2011
Cuando dejé de ser inglés

Fue un gran pintor, una excelente persona, y también un excelente pintor, una bella persona. Se instaló de vuelta en la buhardilla de su ex, y conquistó a la bohemia porque a John le gustaba el flamenco jondo, el queso y el vino.
Su paleta desmenuzó el potencial de las escalas de grises, jugó con los fondos blancos como ningún otro artista visual había hecho antes. Buscó a brigadistas, a colonos sin tierra y retrató los paisajes castellanos con la finura inglesa de acuarelas limpias y manchas minimalistas. Sus árboles flotaban en la nada y aunque pintó desnuda a la piconera y a guitarristas con duende, sus obras transmitían la calma zen.
Fue muy querido en el pueblo que le acogió después de abandonar su raíz británica, ésta también quedó suspendida en el aire. Lo que no le gustó de su homenaje es que el Alcalde pidiera vino y queso cuando él nunca nada ofreció.
martes, 20 de septiembre de 2011
Siete Fronteras para el 15M
http://madrilonia.org/?p=4878
Vengan chicos vengan chicas a bailar. Todo el mundo viene ahora sin pensar. Esto es muy fácil lo que hacemos aquí. Esta es la yenca que se baila así. Izquierda izquierda derecha derecha. Adelante, detrás, un, dos, tres.
La Yenca
La frontera puede ser algo que te defina, o algo con lo que te relacionas y que te permite seguir tu propio camino. La frontera puede ser una losa o una oportunidad. Es un problema que solo es malo si no se afronta. Es una pregunta que sirve, como las incógnitas en la ecuaciones, para resolver algo.
Elena Garmedia
1. La Pasión
Las pasiones están en el centro del movimiento. La alegría, la emoción, el contagio, la risa. La furia, la rabia. La potencia apasionada del movimiento ha atravesado la sociedad como si alguien hubiera dinamitado las salas de terapias y acabado con la soledad y los malestares. Sin embargo, una determinada forma de articular las pasiones colectivas hace que todo sea afirmación. El movimiento 15M en los últimos meses ha tenido una notable incapacidad para parar. Para detenerse. Para pensar. Una vorágine apasionada de momentos, sumado a una serie de ataques por parte de los poderes, nos han llevado al desenfreno.
Desde esa realidad, con movilizaciones de decenas de miles de personas en pleno verano, a veces uno tiene la sensación de que no existe afuera del movimiento. Que no existe “la sociedad” y “el movimiento”, sino que son dos cosas iguales. Así, tendemos a pensar que nuestras posiciones ya son comprensibles y están socializadas sólo por el hecho de ser nuestras.
De la misma forma, es sencillo que discursos “apasionados” durante una asamblea nos atraviesen el córtex cerebral y nos ponga los pelos de punta imaginando grandes batallas, superioridad moral y fabulosos enemigos, pero esa forma de producir pensamiento dista poco de la propaganda.
2. La Memoria
La memoria es conocimiento situado. Sirve para orientar el camino, siempre y cuando uno nunca olvide que las circunstancias son siempre distintas. La memoria no puede ser un recurso cliché que se valida por el mero hecho de venir cronológicamente antes. La memoria sólo sirve como traducción. Como puesta al día. No sirve de nada sin innovación.
Superar la frontera de la memoria implica enfrentarnos a algo que da mucho miedo, que es el vacío previo a la experimentación. Asumir el “no saber” por dónde tirar y no llenarlo con la primera propuesta que surja, sólo porque nos suena, porque es lo que se supone que debemos hacer. Lo cierto es que el movimiento 15M aporta grandes novedades, pero dejarnos llevar por recetas no fomenta el pensamiento colectivo.
3. La visibilidad saturada
El movimiento ha conquistado muchas de las esferas de la realidad, las redes, los medios de comunicación, los barrios, las calles. Es bastante sintomático ver titulares de periódico que hablan de “Organizaciones de izquierdas, sindicatos y el 15M”. Esa relación de jerarquía implica ya una victoria, ese estar al lado de, en pie de igualdad y siendo otra cosa, es territorio conquistado. Pero la visibilidad puede ser también una trampa.
La proliferación de acciones, manifestaciones, paseos, concentraciones y actos de repulsa genera un cansancio tremendo, la sensación de que no estás a la altura de las circunstancias y de ahí a la desafección hay un paso. Esa multiplicidad de convocatorias parecen ser el resultado de la obsesión por llenar un vació y un miedo a “no estar presentes”, algo que deberíamos quitarnos de la cabeza.
La invisibilidad, los tiempos de silencio, son fundamentales para tejer cualquier proceso social. Hay que construir los momentos. El tiempo del evento no puede ser la norma, tiene que ser la excepción.
Y en el momento en que el evento no es la forma de llenar el tiempo, la pregunta que se hace patente es… ¿cómo organizar el tiempo del proceso? ¿cómo organizar el silencio?
4. El Combate
Sin conflicto no hay transformación, esto lo sabe cualquiera que haya leído un libro o visto una película en su vida. Sin conflicto no hay acción, sin acción no hay transformación. De acuerdo. Pero, ¿qué combate? ¿qué sentido tiene el combate para nosotros? ¿Se trata tan sólo de bloquear y condicionar la política de los políticos?
Esa forma de combate es fundamental, pero no es la única. La crisis económica, la dictadura de los mercados financieros o los recortes sociales tienen una traducción concreta en la vida de cada uno de nosotros. Desahucios, controles racistas, encarecimiento de la vida, paro y precariedad laboral, control de las red son problemas inmediatos. Pero el movimiento tiene que ser capaz de combatir contra los de arriba sin perder de vista la producción de otras formas de vida por abajo.
5. La identidad
El 15M está sometido a exámenes constantes. Muy pocos de esos exámenes son propios. Los profesores son otros y tienen claro que “el movimiento debe ser como yo era antes de que existiera el movimiento”.
El discurso de lo anterior se presenta como autoridad no a partir de argumentos concretos sobre problemas concretos, sino simplemente por estar antes. Esos exámenes dicen, por ejemplo, que el movimiento no es suficientemente de izquierdas, o no está lo suficientemente definido, o no responde a las preguntas que le hago con las respuestas que me gustaría.
Esas cuestiones no responden a problemas reales, sino a abstracciones ideológicas. A identidades que existían previamente . Fronteras rígidas que vuelven a dibujar lo que es posible y por tanto, a reducir el espacio de experimentación. Identidades cerradas que dicen lo que “se puede o no se puede hacer”, que introducen debates poco o nada concretos y nos conducen a insoportables peleas de egos.
6. La multiplicidad
La existencia del movimiento ha puesto en marcha un montón de dinámicas que escapan a cualquier control. La principal es que una gran cantidad de actores sociales se han activado. Esa es tan solo la parte más visibilizada de un proceso con niveles de complejidad mucho mayores. La cantidad de grupos de consumo, colectivos, revistas, proyectos culturales, agrupaciones profesionales, cooperativas, redes de trueque, asociaciones, webs, espacios sociales que están proliferando son enormes. Esa multiplicidad es algo que el movimiento debe tener en cuenta a la hora de organizar sus formas de acción.
Hasta el momento, los espacios físicos, las plazas, habían funcionado como “los lugares de legitimidad” del movimiento. Pero esto está cambiando, ya que la multiplicidad de actores hace que la legitimidad se elabore también a través del contacto entre numerosas redes. Por ejemplo, cuando una propuesta de una comisión o una acción se aprueba con consenso en el espacio correspondiente, eso no quiere decir que tenga un respaldo real. Dichos consensos y acciones deben entenderse más como barómetros para saber cómo las diferentes comisiones, asambleas o grupos se relacionan con un movimiento tan amplio como el 15M. Si pretenden aportar cuestiones para discutir, acciones acordes a un sentir generalizado, nuevas ideas para ser debatidas, etc. O tal vez adquieren posiciones de dirección, ya sea de manera consciente o sin pretenderlo. Una forma de superar esta frontera podría ser que cada nodo trate de respirar con los demás y con el movimiento en general, más que dirigir a.
7. La protección
Esta frontera es más bien autocrítica, pero no quería dejarla de lado. Para muchas personas con las que hablo, el movimiento 15M es el espacio socio-político más importante en el que han participado jamás. Vivimos una suerte de enamoramiento que puede volverse, a veces, posesivo y conservador, por miedo a que algo pueda perturbar la intensidad del momento. Eso lleva a dos dinámicas que son igual de peligrosas porque nos incapacitan para visibilizar potencias.
Una es ver exclusivamente los límites del movimiento y construir un panorama desolador del mismo que en vez de ayudar a afrontar los límites resulta desanimador y paralizante. La otra es la que, por miedo a que la visibilización de cualquier problema resulte desmotivadora, opta por mantener una gran sonrisa haciendo como si no pasara nada.
Ninguna de las dos es justa. Tenemos entre las manos el único movimiento capaz de mirar al presente de tú a tú y presentar batalla. Merece que lo cuidemos, sin dejar de sacarle fallos. Pero sobre todo, merece librarse de cualquier deber ser y caminar con autonomía e independencia.
Construir, en fin, su propia historia.
viernes, 16 de septiembre de 2011
Distancia sin espejos
¿Será esta nuestra casa?
Nos ha crecido una higuera sin apenas darnos cuenta.
También grietas y canas.
Ser caracol, salir sin equipaje para mirar el propio rastro.
Las hojas del cerezo presienten la devastación del otoño.
lunes, 5 de septiembre de 2011
Olas verticales para un corazón azul
y me devolviste el verano
Gracias mi ángel.
Caen las olas como palabras por nuestras espaldas.
Caen las sombras tras el sol de arena y agua.
Caminan por las crestas del mar las mujeres.
Un paréntesis pelirrojo
avanza.
Una tarde sedienta de barcos, tranquilas al borde.
Se invierte el latido, ya somos sólo agua.


