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martes, 28 de septiembre de 2010

Hacia el fondo frío


He visto rodar a mi corazón como una rueda
¿será de madera este corazón mío?

Cantos redondos y medievales
de madera de carro,
avanza mi corazón.

Tropiezo barro y piedras.
En una intuición de otoño,
rueda mi latido.

Este carro no me tira para adelante
sino que baja desbocado
de madera rueca
cantos redondos, ancestrales.

Las sandalias y el barro frenan
la inercia hacia el fondo frío.

He visto rodar a mi corazón como una rueda
¿será de madera este rubí mío?


8 comentarios:

Manuel dijo...

No podía haber leído nada mejor antes de irme esta noche, Vera.

Todo el recorrido del poema me ha llevado a mí mismo, a mi propio corazón, cartón.

La concatenación de imágenes me parece magnífica. La consecuencia... tú misma: El rubí.

Mi enhorabuena. Un beso.

Emilio Porta dijo...

Es bueno este texto, Nelken, muy bueno. Realmente de lo mejor que te he leído y eso que tienes muchas cosas originales y con calidad literaria. Es un texto novedoso y profundo. Y, al mismo tiempo, ligero...que rueda sólo. Enhorabuena.

Anónimo dijo...

"En una intuición de otoño, rueda mi latido". Una frase maravillosa, Nelken. Tu originalidad escribiendo es sorprendente. Eso sí, la sorpresa es siempre muy agradable.

Un besito.

Mila

Nelken Rot dijo...

Bueno, qué gran sorpresa para el desconecte leer vuestros comentarios.

Me alegra que os guste tanto. Hay veces que tengo visiones y los poemas salen de sopetón,plof!!

Éste, al igual que el Sostén perdido y Llegó septiembre salieron del tirón.

Curiosamente, son de los que más os gustan, así que doy las gracias a las musas o la inspiración porque ahora ya me visitan de día y no de noche, jeje.

muakales a todos

Nelken Rot

Mari Carmen Azcona dijo...

Enhorabuena Nel, tú siempre tan original, tan distinta, tan...no cambies. No nos dejes sin este corazón que rueda, este rubí que late destemplado en el otoño.

Este corazón no es de madera. Quizás sea como una rueda ¿no es maravilloso? El círculo es la figura geométrica más perfecta. No hay ángulos, ni bordes que detengan la energía.

Que ruede, que gire sobre cantos redondos medievales, sin frenos...no, no acabará en un fondo frío.

Magnífico poema.

Bihotzez

Nelken Rot dijo...

Good night dear,

leyéndote parece que has inventado el corazón-dinamo que cuánto más anda más avanza.

La abuela María cuando tenía memoria decía que el amor es elástico que cuanto más se da más se tiene. Seguro que el suyo era un corazón-dinamo.

Para todos vosotros

Que rueden, que giren vuestros corazones sobre cantos redondos medievales, sin frenos...no, no acabarán en un fondo frío...

porque siempre tendremos el calor de la palabra junto a nosotros.

Good night.

Nelken Rot

Rosa dijo...

Sin duda tu corazón puede abarcar muchas cosas, menos estar hecho de madera Nelken.

Me encanta como fluye el poema y especialmente la llegada a la tercera estrofa con ese "...en una intuición de otoño, rueda mi latido", que, curiosamente, leí al principio: "...ES una intuición de otoño, rueda mi latido" ¿curioso, no?.

Y lo de "frenar la inercia hacia el fondo frío", me sobrecoge de una manera... Buen trabajo querida Nelken. Y un beso directo a tu corazón

Nelken Rot dijo...

Muakales de Rosa para despertar en un otoño que anda ahí con truenos y desvaríos, con tristeza por esa catástrofe en el Danubio, pero con la alegría de saber que en la blogsesfera hay muchos corazones cálidos sabios que saben manejar muy bien los teclados y el alma.

Gracias por describir la curva de intensidades que este fondo frío te ofrece.

BEsos mil

Nel